Behold our beloved revels in tragedy.

MMh…. pues si, ya casi terminan las vacaciones navideñas. No fueron gran cosa, realmente, aunque puedo asegurar que ya me hacían falta, ahora la escuela se puso especialmente complicada, pero puedo alardear que obtuve mi recompensa: de todas las materias (que son siete) me saqué dos dieces, un 9.5, y cinco 9 de promedio final. Así que no estuvo mal, y asumo que si me merecía mis vacaciones.
 
Pero no han estado particularmente buenas, especialmente por las usuales crisis familiares con mi madre. Lamento no tener nada bueno que contar, pero estos días mi vida no es en absoluto interesante. A veces siento esta nostalgia por los viejos días, donde cada día era una nueva aventura. Ahora las cosas que me pasan son cosas de… de adulto. Guácala.
 
Lo único bueno es que mi primo me prestó su Game Cube, y estoy picadísima con un juego buenísimo llamado "Eternal Darkness: Sanity’s Requiem", excelente, por demás Lovecraftiano. Si alguien se lo pregunta, mi primo tiene diez años, se llama Darío Aldebarán, y todos los juegos que tiene para su Game Cube son clasificación M:Mature. Tiene Resident Evil 0, Prince of Persia 2, Bloodrayne, etcétera. Ah, estoy tan orgullosa de ese chamaco. Y ya muestra una muy buena aptitud para el inglés.
 
Qué otras novedades? Pues que la banda de mi novio ya tuvo su segunda tocada oficial, el viernes 23 de diciembre en la 8a Expocomic de San Luis Potosí, a eso de las 6 pm, y pese a que estuvo bastante chingona al final parecían derrotados. Aparentemente todos esperaban que el público fuera más conocedor, y ser sacados en hombros al final, y como hubo más bien unas dos o tres personas que estuvieron haciendo desmadre durante la tocada y no hubo muy buena recepción quedaron sumamente desilusionados. Por un lado… que mal pedo que no sepan tomar las cosas filosóficamente. Debo agregar que no todos los integrantes estaban en esa onda, mi novio, por ejemplo, lo tomó con bastante madurez. Y que mal pedo también que no sepan interpretar las cosas, entender que ellos realmente son muy buenos, y que el público no siempre los va a adorar, sobre todo ahora que apenas van empezando.
 
Fuera de eso… ninguna novedad. Salvo que mi novio me regaló una lata de Pepper Spray para Navidad. ¿Cuán romántico es eso?